Cuando tenías cinco años, ¿qué querías ser cuando fueras mayor?
Cuando tenía cinco años no recuerdo pensar que quería ser de grande y nunca me habría imaginado lo que Dios tenía preparado para mí.
Solo recuerdo que era feliz, feliz en un mundo infeliz, escuchaba a los adultos hablar de historias de personas que yo no conocía, los escuchaba hablar de divorcio, de infidelidades, de adolescentes embarazadas y demás …
Y recuerdo que yo decía dentro de mí, ¿Por qué la gente engaña a su pareja, si ellos se aman? ¿Por qué se divorcian, si se aman? La pureza en la mente y corazón de un niño es un tesoro que al crecer el mundo y satanás te va robando, (si no creces de la mano de Dios.)
Es tan simple tener un buen matrimonio, si los dos se aman, entonces se respetan, y quieren estar siempre juntos, así pensaba en mi niñez. Y debería de ser así de simple, pero lamentablemente la maldad, el egoísmo, la falta de amor hacia la pareja y hacia Dios lleva al ser humano a corromper y romper ese lazo sagrado del matrimonio, y digo falta de amor hacia Dios, por qué si todos siguiéramos a Dios y a su palabra, no habría divorcios, ni maltratos en el hogar y mucho menos adulterios.
El primer hijo que mi abuela tuvo fue fuera del matrimonio con un hombre casado, ella era muy joven, así que probablemente él le mintió como muchos hombres y pues la abandono cuando se enteró de que estaba embarazada; aún en mi niñez, en uno de esos domingos familiares, estaban en la cocina sentadas al rededor de la mesa, mi abuela, mi mamá, mi tía y mi prima (mayor que yo) y las escuché hablar sobre una adolescente de no más de 15 años que estaba embarazada del novio, las escuché y las escuché hablando pésimas cosas sobre la chica, yo estaba en mi habitación y de repente, y sin saber cómo, caminé hacia la cocina y les dije “¿por qué hablan tan feo de esta muchacha si la abuela hizo lo mismo de joven?” Y recuerdo que todas me voltearon a ver con unos ojos que me querían matar, y solo me dijeron, “¿Cómo te atreves a decir eso de tu abuela? ¡Nadie nunca le ha hablado así!”
Yo, aún en plena niñez, y en plena inocencia…
Ahora de adulto, no le diría eso a mi abuela, (quien por cierto ya falleció), más que nada para no lastimarla con mi comentario, aunque probablemente si expresaría de alguna otra forma, que no concuerdo con sus costumbres de juzgar a otros y menos de juzgar a una adolescente de 15 años.
La pureza y la inocencia de un niño es un regalo de Dios.
Vuelve a ser como un niño, retoma tu pureza, tu inocencia y tu felicidad, si satanás te marchitó, Dios te hará florecer nuevamente y te llenará de vida, vida dentro de tu ser, dentro de tu alma, te llenará de amor, de felicidad y de pureza.
Jesucristo dijo (Mateo 18:3)
De cierto os digo, que si no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos.
De los niños es el Reino de Dios, (Marcos 10:14)
De los niños de corazón, de alma y de mente, llenos del bien y no del mal.
Que יהוה CREADOR DE TODO LO QUE EXISTE te bendiga siempre.

